Esta noche en el Ramón Sánchez Pizjuán hemos visto por parte del mejor equipo de Andalucía, una nueva entrega (y van...) del DICEN QUE NUNCA SE RINDE.
Pero vayamos por parte y separemos el grano de la paja...
Durante la primera media hora de partido, el Sevilla FC sale cobarde, arrugado, miedoso, acomplejado, encerrado, sin intensidad... y en plan "Hermanitas de la Caridad" sin meter nunca el pie de verdad, ni ir con fuerza a las jugadas divididas, ante uno de los mejores equipos del mundo.
Ante la alfombra roja que le pusimos al FC Barcelona en los primeros 30 minutos, estos se pusieron 0-2 y pudieron finiquitar el partido.
Incomprensible que el Sevilla FC saltase al césped para dedicarse, sólo y exclusivamente, a ver como el conjunto blaugrana se pasaba el balón y lo tocaba una y otra vez.
Dicho de otro modo; desastrosa primera media hora de un equipo desconocido que llevaba 31 partidos oficiales, de manera consecutiva, haciendo de su casa un fortín inexpugnable...
Pero tal y como está escrito en nuestro himno... "Dicen que nunca se rinde", y esta noche Nervión volvió a vivir un nuevo capítulo de esta maravillosa historia que se encarga de escribir el mejor equipo del sur de España (ayer, hoy... y por los siglos de los siglos) le pese a quién le pese.
Y el Sevilla FC no se rindió.
Y tiró de orgullo para despertase de la tremenda caraja con la que había encarado el partido.
Y luego sacó las garras y la garra, las ganas y la pelea, la casta y el coraje, el fútbol... y los goles.
Y si la primera media hora fue nefasta lo que le siguió fue muy bueno.
Banega le dio con el alma en el trallazo que nos metía en el partido... y la jugada de tiralíneas en el gol del empate es para ponerla en un marco e ir rápidamente a por la fregona para recoger el charquito de baba que a todos se nos caía.
Y otra vez Don Kevin Gameiro (tener a este futbolista en el banquillo es un auténtico lujazo) apareció para marcar y demostrar que es el mejor goleador que tiene el Sevilla FC. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas de minutos jugados/goles conseguidos.
Y ni siquiera un árbitro valenciano podía con nosotros...
Y claro, el FC Barcelona, uno de los mejores equipos del mundo, se vio sorprendido en el Ramón Sánchez Pizjuán por un Sevilla FC que consiguió poner el 2-2 en el marcador y que incluso pudo quedarse con el botín completo.
Y Emery supo reaccionar a su planteamiento cagón. Y rectificar es de sabios.
Nuestra seña de identidad no la podemos cambiar ante los mejores equipos, porque si en el fútbol hay que caer... siempre es mejor hacerlo con las botas puestas.
No se le puede jugar a la altura de nuestra área a todo un FC Barcelona.
No se puede salir a no morder y a verlas venir.
Hasta el que estaba en el cine veía el partidito que se estaba marcando Vitolo... Y sí, bien en los cambios, aunque antes debieron de llegar, porque sí que se notaron.
Insisto, rectificar es de sabios, y seguir con la patita en el charco de cabezota.
En fin, quedémonos con lo bueno y disfrutemos porque la ocasión bien que lo merece.
Punto de oro, porque son ya 62, y porque ahora el FC Barcelona tendrá que echar el resto en el próximo partido contra el Valencia si no quiere que el Madrid le pase por encima.
Y no nos rendimos.
Y son ya 14 meses los que lleva el Sevilla FC sin perder en Nervión, un total de 32 partidos oficiales, que se dice pronto. Ojo, 32 partidos de Primera División, de Copa del Rey y de UEFA Europa League, que no de categoría inferior donde juegan equipos inferiores...
Ahora el jueves nos toca de nuevo empujar y morder para sacar una buena renta en la Europa League.
Empujar, morder y dejarnos el alma desde el pitido inicial.
Sólo podemos soñar los que estamos dentro del sueño.
Y el sueño es tan lindo...
Buenas noches. Buenísimas noches.
Saludos.
Foto: Nacho Mateos

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