Foto: Number1Sport
Pase lo que pase en Varsovia, donde estoy convencido que pasará lo de siempre, y pase lo que pase en Málaga... la temporada del Sevilla FC ha sido de chapó. Ni siquiera los millones del dueño del Valencia, ni los 20 partidos menos que llevan los de Mestalla en sus botas, les ha servido para adueñarse de la cuarta plaza de la Liga a 90 minutos de que esta finalice.
Por lo cual, hasta el rabo todo es toro... Y el Sevilla FC tiene la posibilidad el próximo sábado en La Rosaleda de conseguir la clasificación para jugar la Champions League y viajar a Polonia sin esa presión añadida.
El partido ante el Almería (2-1) ha tenido dos caras muy distintas.
En la primera parte el Sevilla FC le faltó el respeto a sus aficionados de una manera casi grosera con una desgana impropia de la temporada que se ha realizado. Una afición que bajo un sol de justicia, se dio cita en el Ramón Sánchez Pizjuán para arropar a los suyos ante la próxima final de la UEFA Europa League. Pero una afición, en esto no hay quién nos iguale, que le echó la correspondiente pitada a su equipo al retirarse a los vestuarios porque había visto a un Sevilla desconocido en Nervión, una afición que no soportaba el ver como los suyos le ponían la alfombra roja a un rival con 40 puntos menos en la clasificación, un rival que se dejó la vida en su estadio en la última jornada hace unas temporadas para fastidiar al GRANDE de Andalucía, cosa que no sucedió gracias al gol de Rodri en el minutos 94. Todos los sevillistas que viajaron entonces a Almería, tienen grabado en el corazón los cánticos de aquella afición "hermana". Y como somos "hermanos", pues por eso esa pitada a los nuestros más que merecida ante tan poca "memoria histórica".
Pero la segunda parte, sin ser tan poco nada del otro mundo, fue bien distinta.
Esta vez el Sevilla FC sí saltó al campo a jugar un partido de fútbol en el que aún tenía, y sigue teniendo, muchas cosas en juego. Y claro, como somos infinitamente superiores al Almería (incluso dejando a un puñado de titulares fuera de la convocatoria y a otro puñado sentado en el banquillo) pues sucedió lo que tenía que pasar: remontada y que "los hermanos" se la jueguen en la última jornada ante el Valencia, porque para nuestros intereses... hasta el rabo todo es toro.
Y sí, en la segunda parte hicimos lo que no nos dio la gana de hacer en la primera: cumplir con nuestra obligación por distintos motivos. Y los que acudimos a Nervión pagamos ver por todos los partidos, por todos. Por lo cual los jugadores tienen la obligación de competir en todos los partidos, en todos.
Hoy estoy tan contento, que no voy a meter en dedito en la llaga sobre la vergonzosa actitud del Sevilla FC en la primera parte, tampoco voy a hablar de Arribas, ni del partidito de Diogo, de Reyes... Prefiero quedarme con Iborra, con Tremulinas... y con un Gameiro que se dejó el alma a pesar de haber marcado.
Hoy mi equipo ha batido su récord de puntos en una temporada (73 puntos a falta de una jornada) y hay que darle el valor que esto tiene porque aquel otro equipo que consiguió 72 puntos tenía una mejor plantilla que esta, por lo cual más valor a lo conseguido este año.
Hoy tenemos en la mano de conseguir el cuarto puesto de la Liga ganado el sábado en Málaga (que pena los dos puntos que dejamos escapar en Vigo, o los dos de Granada...).
Porque hasta el rabo todo es toro, y mientras el Almería se juegue en su casa el descenso ante el Valencia, nosotros en Málaga tenemos la posibilidad de volver a gritar lo de "Dicen que nunca se rinde..."
Por cierto, estamos sólo a punto de conseguir el sexto puesto en la clasificación histórica de la Liga, dato que miraba mucho de pequeño y que jamás entendía cuando veía al RCD Español por encima. Esto para mí no sería una anécdota, sino un logro más conseguido en esta brillante temporada.
Es para estar contentos, claro que sí, pero aún tenemos dos cosas que hacer: competir en Málaga y competir en Varsovia.
Porque los equipos grandes compiten siempre que tengan cosas en juego, y nosotros tenemos mucho que conseguir en los dos partidos que le restan a la temporada.
En los dos.
Porque a Varsovia vamos a por nuestra cuarta UEFA Europa League, claro que sí, pero antes tenemos que hacer una cosilla en Málaga, porque allí hay un premio que sería un pecado dejarlo pasar por alto.
Así que ¡Vamos mi Sevilla!
¡¡Vamos Campeón!!
Porque... hasta el rabo todo es toro.









