Utilizamos cookies que nos permiten ofrecer nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información en: Política de Cookies.

TWITTER @NachoMateosSFC


Mostrando entradas con la etiqueta La historia de un ¿homenaje?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La historia de un ¿homenaje?. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de febrero de 2010

La historia de un... ¿homenaje?

Uno de los motivos que definitivamente me empujaron a abrir un blog fue precisamente el de poder darme el gustazo de dedicarle unas letras a quien lo estime oportuno. Como comprenderéis, el contenido de lo que ahora vais a leer pinta muy poco en los medios oficiales del Sevilla FC en los cuales participo, pero aquí en mi blog cabe perfectamente como parte que fui en esta historia que ahora paso a contaros.


Siempre he entendido que un homenaje es un reconocimiento que alguien le hace a otro alguien. Y aunque en el diccionario de la Real Academia Española aparezca la definición de la palabra homenaje como: “Acto o serie de actos que se celebran en honor de alguien o de algo. Sumisión, veneración, respeto hacia alguien o algo”, existen historiadores, carteros… o más bien “carteros que juegan a ejercer de historiadores” que se encargaron de realizar las cosas de un modo, para luego reflejarlas de forma completamente distinta.

Nos remontamos al año 1998, como sabéis soy ingeniero de sonido, y me llega el trabajo de la grabación de un CD. Para mí dejó de ser un trabajo más cuando me entero del título: “Sentimiento bético. En homenaje a don Manuel Ruíz de Lopera”. Traté en mi empresa de que “el momentito” fuera digerido mejor por otro compañero, pero todos mis esfuerzos, por un motivo o por otro, quedaron en vano. No obstante reconozco que no fue la primera vez, ni tampoco la última, que han pasado por mis manos algún trabajo relacionado con el equipo de Heliópolis. Pero este en concreto es muy significativo porque califica correctamente tanto al historiador… como a su amo.

En dicho cd, en el que intervinieron “conocidos” artistas, me encargué de grabar a la voz que lo narró y también a la que recitó poemas en honor de la persona “homenajeada”. Este trabajo lo realizó y dirigió Manuel Carmona, conocido por algunos como “El cartero de Castilleja”. Dicha persona permaneció en todo momento a mi lado en las citadas grabaciones y mezclas. Pero lo que era lógico se volvió ilógico e irrisorio… y hasta las manos de Nacho Mateos, mira si había técnicos en el mundo para que les fuese a parar este “homenaje”, llegó una de las historias más bochornosas que jamás he vivido.

Tenía ya la mosca detrás de la oreja cuando Manuel Carmona se encargaba de que cada paso de la grabación fuera escuchado, para su posterior visto bueno, por una persona. Esto sería muy normal si esa persona encargada de dar el visto bueno a todo no fuese el propio “homenajeado”. Pero… ¡No se vayan todavía, aún hay mas!

¿Saben ustedes quien fue el encargado de abonar el trabajo? ¿quién le puso a Manuel Carmona el cheque en "lo artodelamesa" para que pagase la grabación del cd? ¡¡Bingo!! Ni más ni menos que el propio “homenajeado”.


Fue la única vez en mi vida que he presenciado, además en primerísima persona, que alguien se hace un homenaje así mismo, y que además es cómplice de ello una persona que presume de ser historiador de su equipo. Así les va con sus papeles, porque alguien que se presta a esto es muy poco de fiar como contador de historias.

Y es que en esta bendita ciudad, la distancias insalvables que separan al mejor equipo del sur de España y al segundo equipo de la ciudad de Sevilla no sólo se miden con un balón, con una piragua o con la clase de unos y el estilo de otros. También existen distancias galácticas en labores de investigación que separan al Ferrari rojo pilotado por Antonio Ramírez, José M. Ariza, José Enrique, Agustín Rodríguez, Carlos Romero… y el coche de los Picapiedras conducido por un cartero al que le dictan la forma de contar “sus historias”.


.

Visitantes en Latidos de Nervión:

.

Archivos Post de LATIDOS DE NERVIÓN: