Tras una penosa hora de partido, donde una vez más el fútbol brillaba por su ausencia en un Sevilla FC que estaba siendo incapaz de ganarle a un equipo que llevaba ochos jornadas sin conocer la victoria, apareció José Antonio Reyes para arreglar lo que parecía que no tenía arreglo.
El de Utrera entró en el terreno de juego en el minuto 63 y no jugó en banda, ¡aleluya!, y fue el encargado de resucitar a un Sevilla FC que hasta entonces había demostrado muy poquitas y ideas y nada de fútbol.
Pero como digo, todo lo arregló Reyes revolucionando un partido que hasta entonces carecía de chispa. De las botas del utrerano salieron el 2-1 y 3-1 que ponía de cara un choque que terminó en goleada: 5-1 (dos de Bacca, Banega, MBia y Kevin Gameiro).
Si Reyes no puede jugar a sí los 90 minutos... pues habrá que utlizarlo 45 minutos o media hora, porque este José Antonio Reyes, y en esta posición, es muy interesante.
Si Reyes no puede jugar a sí los 90 minutos... pues habrá que utlizarlo 45 minutos o media hora, porque este José Antonio Reyes, y en esta posición, es muy interesante.
Lo que ocurrió antes de que Reyes apareciese en el terreno de juego fue insulso, lamentable, aburrido, sin la más mínima intensidad... y sin nada digno de ser destacado, una prolongación de lo del pasado jueves en la Europa League frente a un rival de nuevo inferior y al que el alineador del Sevilla FC no ha sabido jugarle al fútbol.
Es lo que tiene cuando un equipo sale al terreno de juego con el freno de mano echado y cuando a unos jugadores, que saben hacer una cosa, se les dice que se preocupen por hacer otras...
Espero que de una ver por todas el señor Emery se haya dado cuenta que es más interesante salir a hacerle daño al contrario que preocuparse por salir a contrarrestarlo.
Y termino con el partido, es MUY IMPORTANTE que vuelvan los BIRIS a animar para que el Ramón Sánchez Pizjuán sea una olla a presión en lugar de un cementerio. Así el rival lo pasará peor y los nuestros tendrán alas.
Pero claro, no estaría de más que el consejero que sabe hacer números se dedica a hacerlos y no meter la pata hablando de lo que no debe, y sobre todo si no tiene ni idea de lo que habla.
En el Club hay gente coherente y otras descelebradas, vamos igual que en un grupo ultra, así que es mejor para todos que no metan la patita donde no deben por el simple hecho de regalarle los oídos a Javier Tebas, ese al que hace sólo unos años no se le quería ver en Nervión ni en pintura.
Se me entiende, ¿verdad?, porque si no se me entiende puedo seguir hablando...
Se me entiende, ¿verdad?, porque si no se me entiende puedo seguir hablando...
Dicho lo cual, no quiero pasar por alto lo sucedido esta mañana en las inmediaciones del Vicente Calderón: segundo asesinato del Frente Atlético, que seguirá teniendo barra libre para viajar a los estadios que le salgan de las pelotas sin que nadie se lo impidan.
En España hay muchos grupos ultras en el mundo del fútbol, y pongo por delante que la violencia en el fútbol no puede tener lugar, pero estos del Atlético de Madrid no son ultras, son ASESINOS y además por partida doble. Y me da mucho asco que se metan a todos los grupos ultras en el mismo saco cuando hay un grupo que se destaca del resto y además asesinando.
Pero claro, aquí aparece la prensa madrileña para equipararlo todo y citar a otros grupos que nada tienen que ver este hecho para no meterle el dedo en el ojo directamente a quienes lo merecen, es decir, a los asesinos por partida doble, a esos mismos que durante muchos años han demostrado que la sensibilidad la tienen debajo de las suelas de los zapatos con sus cánticos hacia Antonio Puerta.
Insisto, la violencia sobra en el fútbol, pero a los ultras hay llamarlos ultras y a los asesinos hay que llamarlos asesinos, meterlos en el mismo saco es escurrir el bulto de manera vergonzosa. Como por ejemplo han decido hacer el presidente de la Liga de Fútbol Profesional y la prensa nacional.
Saludos.

