
Escribía ayer que había que GANAR o GANAR porque el Mallorca en esta ocasión no iba a fallar.
Había que ganar y se ganó, pero vaya tela como se ganó...
Me da la impresión que el Sevilla FC sale al campo creído en todas esas milongas de hermandad andaluza, en esas declaraciones del presidente del Almería y en otras cosas que han quedado claras que no han existido.
Incomprensiblemente el Sevilla FC no se entera de la película, pero gracias a Dios se pone por delante en la primera oportunidad que tiene cuando el Almería puso más en los primeros minutos para haberse adelantado en el marcador.
A partir del golazo de Kanouté el Sevilla FC se hace con el partido, pero al borde del descanso el Almería empata y nos vamos al descanso con sólo 45 minutos para hacer los deberes.
Salen en la segunda parte los de Antonio Álvarez con otra predisposición y tomándose el partido con la seriedad e intensidad requerida.
Se consigue el 1-2 y cuando parece que la tranquilidad iba a reinar en el resto del partido... llega "LA NEGREDADA" que nos complica la vida y que ha estado apunto de tirar por tierra toda una temporada.
Lo de Álvaro Negredo es para un capítulo aparte.
Este hombre, que su nómina está a años luz de su rendimiento, se vuelve a autoexpulsar una vez más y pone en peligro toda una temporada al dejar al equipo con un hombre menos durante la última media hora de partido.
Decepcionante su temporada y lamentable el lacito que le ha puesto a la misma en Almería.
Lo expulsan por decirle al juez de línea: "Me cago en tu puta madre", pero ojo, es que era la segunda vez que se lo decía, pues me he dado cuenta perfectamente, como le he comentado a los que conmigo han visto el partido, que 5 minutos antes hizo exactamente lo mismo librándose de coger el caminito hacia los vestuarios por ello. Pero... lo repitió inexplicablemente en una actitud tan poco profesional como poco compañera. Porque Negredo demuestra una vez más que le importa un pepino el resto, este va a lo suyo y punto.
Afortunadamente no tendré que verlo en el Nou Camp.
Y mejor me callo, porque hace una hora que ha terminado el partido y aún estoy muy calentito...
Me voy a quedar mejor con quien merece la pena.
Porque si el que no va a estar en el Nou Camp vale 15 millones... ¿Cuanto vale Kanouté a pesar de tener 32 años?
Me quedo mejor con los futbolistas que se hicieron en la carretera de Utrera. Me quedo con Jesús Navas, con Capel, con Luna (buen partido el del debutante) y con Rodri (golazo de Champions que no olvidaremos los Sevillistas).
Me quedo con el mejor equipo del sur de España. Ese que dicen que nunca se rinde y el arte de su fútbol no tiene rival...
Me quedo con la alegría de la cuarta plaza del campeonato liguero, y del subidón que esto nos tiene que proporcionar de cara a la final del próximo miércoles.
Porque por culpa de Negredo he pensado durante muchos minutos, en el estado anímico que tanto a mi equipo, como también a más de 30.000 Sevillistas, hubiésemos recibido de cara al viaje a Barcelona de no haber conseguido sumar los tres puntos de Almería.
En fin, el Almería (esos andaluces hermanos que muchos decían que nos iban a poner las cosas fáciles) se han quedado sin maletín (y vaya si le han dado coraje) y Negredo se ha quedado sin final. Y esto último, después de haber conseguido la victoria, ha sido para mí la segunda mejor alegría de la noche.
