



Undiano Mallenco, me río yo de los que llevan años diciendo que es el mejor árbitro que hay en España, de nuevo le quita un gol legal a todas luces al Sevilla FC.
Y no es la primera vez porque ya nos quitó esta misma temporada otros dos goles legales en Villarreal en el campeonato nacional de liga.
Undiano y Fermín el del banderín... le ponen la final de la Copa del Rey en bandeja al Real Madrid.
Último minuto de la primera parte. Luís Fabiano le gana la espalda a la defensa del Real Madrid, dribla a Casillas y dispara a puerta vacía. Todo Nervión canta el gol del empate, gol válido y legal a todas luces, pero... Albiol saca el balón desde dentro de la portería y Undiano Mallenco y Fermín el del banderín, se hacen los suecos.
Suecos y rateros como muestran las imágenes de la jugada.
Pero... ahí no queda la cosa, porque a pesar de que cada equipo logró marcar un gol y el resultado fue de 0-1, hay otras muchas cosas que califican a Undiano.
Lass debió de ser expulsado en el minuto 8 de partido por una brutal entrada al tobillo de Sergio Sánchez, y luego otra vez en la primera media hora de partido, pero el criterio de Undiano era de auténtica traca, y finalmente ni expulsó a Lass en el minuto 8, ni en el 12, ni en el 25, ni en el 53. Viendo el percal, fue Mourinho el que lo sustituyó en el 55, porque la segunda tarjeta amarilla se la estaba perdonando el colegiado una y otra vez.
Yo puedo hasta llegar a entender que un árbitro no vea la jugada de un gol por escasos centímetros, pero no me entra en la cabeza que un árbitro le perdone la expulsión a un jugador en reiteradas ocasiones como hizo Undiano con Lass Diarra.
Pero sigo, porque hay más. En el minuto 5 Xavi Alonso agrede con un codazo a Romaric, y Undiano Mallenco tampoco ve nada.
Arbeloa a la media hora de partido, ya hace méritos más que suficiente para haber visto dos tarjetas amarillas en vez de una...
Y como yo digo todo lo que veo, quizás Luís Fabiano también pudo ver con el reglamento en la mano dos tarjetas amarillas.
Es decir, estamos hablando que en el minuto 30 de partido el Real Madrid debía de estar jugando con 8 jugadores y el Sevilla FC con 10.
Pero Undiano Mallenco hizo "muy bien" su trabajo y puso su granito de arena, yo diría que en este caso puso unos cuantos camiones de arena, para que se de la final de copa que todos esperan.
Y para esto... que nos avisen y mejor nos quedamos en casa, porque esto es una tomadura de pelo en toda regla, a los 40.000 que estuvimos en el Ramón Sánchez Pizjuan.
No me apetece mucho hablar del partido, porque me siento muy mal cuando me roban, pero hay algunas cosas que sí me gustaría decir.
El Sevilla comenzó el partido siendo mucho mejor que el Madrid, pero... el equipo de Mou tiene una flor en el culo y aprovechó la primera ocasión aislada que se le presentó.
Undiano permitió que el Madrid acabara el partido con 11 jugadores y además no nos dejó empatar el partido al filo del descanso.
Romaric al comienzo de la segunda mitad cogía el mismo camino que Sergio Sánchez, dos lesionados por sendos castañazos que no tienen consecuencia a modo de tarjetas.
Es cierto que ante tal despropósito arbitral, la cosa pudo ser mucho peor, porque el Madrid falló el 0-2 de manera increíble, pero también el Sevilla pudo empatar en los minutos finales tras ocasión de Negredo.
Y dicho todo lo anterior...
Sigo diciendo que al Sevilla le hace falta un par de centrocampistas como el comer.
Sigo diciendo que no entiendo que Perotti lo juegue todo y que Capel haya desaparecido del mapa.
Sigo diciendo que alineando a dos bandas, cuando estas pasan por el peor momento en muchos años... el Sevilla se queda muy destapado en el centro del campo y a la merced del contrario.
Sigo diciendo que Kanouté no juega de Kanouté, y si Kanouté no juega de Kanouté... estamos desaprovechando a Kanouté.
Sigo diciendo lo mismo que digo una y otra vez de Alexis.
Sigo diciendo que en esta ocasión también ha fallado Gregorio Manzano.
Y no me apetece hablar más de un partido con atraco incluido.
Porque cuando te atracan es muy difícil ser justos.
Siento impotencia, y hasta asco, no ya del árbitro, que también, sino de los que juzgan las expulsiones y los goles fantasmas según en que portería se den.
Siento impotencia porque hoy en rueda de prensa no aparezca Mou con su hojita y los errores escritos como sucedió en el Bernabeu.
Siento impotencia y mucho asco ante los que roban, manipulan e influyen para que el Miércoles Santo se de la final que todos quieren.
Siento impotencia, y hasta asco, cuando los que roban son siempre los mismos.
Ahora entiendo el porqué el Real Madrid de los últimos tiempos nunca llega lejos en Europa...
Porque en Europa no les puede ayudar ni Undiano... ni sus amiguitos.
Siento mucha impotencia al comprobar que ultras periodistas como Roberto Palomar, o como Julián Ruíz anden sueltos por ahí con un teclado en sus manos. Porque ellos sí que generan violencia en el fútbol.
Termino, tengo claro que el Madrid podrá tener la eliminatoria de cara, ganar mil títulos más, todo el oro del mundo para comprar a todos los árbitros que les de la gana, a 20 periódicos y emisoras oficiales que les hagan la ola una y otra vez...
Pero lo que jamás en la vida podrá tener el Madrid y su tropa de impresentables, son esos momentos mágicos como cuando antes del partido la afición del Sevilla cantó su inigualable himno.


