
Es increíble, incomprensible y hasta inadmisible lo que está sucediendo con la Copa del Rey.
Vergonzoso que a 2 de marzo aún no se haya comunicado oficialmente donde, y en que fecha, se disputará la final de la Copa del Rey entre el mejor equipo del sur de España y el Atlético de Madrid.
Yo hace tiempo que lo tengo claro, apuesto a que se celebra en Madrid seguro. La Federación hará todo lo posible para echarle un cable al Atlético de Madrid, no tengo ninguna duda de ello. Es más, en mi apuesta incluyo hasta el nombre del colegiado que pitará la final: Mejuto González.
Pero el poco respeto que la Federación está demostrando tenerle a la competición copera no es nada nuevo, pues este viene de muy lejos.
La primera Copa que consigue el mejor equipo del sur de España (1935) debió ser la segunda y no la primera, pues en el año 1921 el Sevilla Football Club borda el fútbol con su famosa "Escuela Sevillana". En el primer partido de semifinales vence al Athletic de Bilbao por 4-2, y en el segundo encuentro empata a uno. Pero… la Federación descalifica al Sevilla FC por una cacicada, a la que llamaron alineación indebida, que jamás se llegó a entender pues el propio conjunto bilbaíno, con antelación al partido, había dado el visto bueno a los jugadores que presentaba un equipo que había dejado a todos con la boca abierta por el fútbol desplegado.

Dicha cacicada no fue la primera, pues ambos partidos de semifinales se tuvieron que disputar en Madrid porque el Athletic decía que Sevilla les quedaba muy lejos para viajar. Y claro… bajada de pantalones de la Federación. (En la foto de la izquierda vemos al equipo del Sevilla Foot-Ball Club que disputó dichas semifinales)
Pero hay más. Ese año se tenía acordado que se jugase la final de Copa en Sevilla, pero antes de disputar esos dos partidos de semifinales, la Federación Española, en otra bajada de pantalones, cambió la sede de Sevilla por la de Bilbao. Y claro, interesaba que la final fuera disputada por el equipo local.
El periódico MADRID-SPORT, en su edición del 2 de mayo de 1921 (el mismo día que se disputaría el segundo partido de semifinales entre el Athletic y el Sevilla FC) reflejaba el DESAIRE DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA hacia Sevilla. Incluso desde las páginas de ese periódico (lo que ha cambiado la prensa en estos casi cien años) se le exigía una explicación a los federativos:

Increíble pero cierto ¿verdad?
Reflejan las páginas del Madrid-Sport en aquella previa de la vuelta de las semifinales de Copa del año 1921 que once leones son pocos para impedir que el Sevilla FC rematase la faena y que se plantase en la final, que harían falta más de once leones… Pues tuvieron razón, no bastaron con los once leones para dejar al Sevilla FC sin su final, pero para eso desgraciadamente estaba la Federación.
Lo dicho, la falta de respeto que tiene la Federación Española de Fútbol por la Copa (la competición más señera de España) no es nada nuevo, pues viene de lejos. De muy lejos…