
Del partido Sevilla FC-Osasuna se pueden hacer muchas lecturas, pero hay una que predomina por encima de las demás: Tres puntos por fin, porque sin ninguna duda, lo mejor ha sido el resultado.
11 partidos consecutivos llevaba el Sevilla FC sin dejar su portería a cero (6 partidos de liga, 2 de Europa League, 2 de Copa del Rey y el del Trofeo Antonio Puerta).
Ante Osasuna se ha conseguido mantener la portería imbatida, y eso ha sido al fin y al cabo, lo que ha proporcionado que los tres puntos se queden en Nervión.
La salida del Sevilla FC fue brutal.
Antes de cumplirse el primer minuto del partido el equipo de Gregorio Manzano ya había creado dos clarísimas ocasiones de gol, e incluso en los primeros cinco minutos del encuentro las ocasiones se multiplicaban...
Jesús Navas se iba por su banda una y otra vez pero Negredo no tenía su noche y fallaba todo lo fallable y más.
Pero a esa salida en tromba se le iba yendo el gas, poco a poco, y justo cuando se rebasaba la media hora de partido, Jesús Navas le pone un balón perfecto a la cabeza de Kanouté que el delantero del Sevilla FC manda al fondo de la red de la portería de Ricardo.
Lo más difícil ya estaba hecho, el cerrojo osasunista había saltado por los aires y ahora se preveía que la cosa fuese más fácil. Pero... nada más lejos de la realidad.
La segunda mitad no tuvo nada que ver con la primera, pero nada de nada.
Si los primeros 45 minutos fueron buenos, los segundos fueron horribles.
Un Osasuna cargado de bajas dominaba y metía al Sevilla en su terreno de juego. Esos sí, sin crear peligro porque el Osasuna tiene lo que tiene, pero el partido se convirtió en aburrido, tedioso... y se hizo eterno.
Y gracias que el equipo de José Antonio Camacho es mediocre a más no poder, porque el horno no estaba para muchos bollos.
¿Que se ha ganado que eso es lo que importa?, pues si.
¿Que el equipo no ha cambiado mucho al de antes de irse de vacaciones?, pues también.
¿Que sigue faltando lo que todo el mundo tiene clarísimo que hace falta?, eso está más claro que el agua. Sobre todo si se quiere buscar la gran gesta de una más que difícil remontada en liga.
En fin, el partido no ha sido bueno, ni mucho menos, pero es cierto que cinco partidos consecutivos perdiendo en liga pesan una barbaridad.
Esta victoria, además de tres puntos que vienen de maravilla significa un gran golpe de moral para creer en lo "casi imposible".
Ahora con Jesús Navas en la banda derecha hay siempre un opción para enviar allí el balón, y esto conlleva también a que existan más espacios por la banda izquierda que tiene que ser aprovechado.
11 partidos consecutivos encajando goles, son muchos partidos, y muchos goles porque han sido un total de 22. Y con una media de dos goles encajados por partidos es imposible ir a ningún sitio. Y ante Osasuna, al fin, la portería del Sevilla FC se quedó a cero.
Sin ninguna duda del partido me quedo con los primeros 10 minutos, con el regreso de Jesús Navas y con haber conseguido mantener la portería a cero.
Por cierto, yo no me explico el porqué Gregorio Manzano no movió el banquillo viendo el percal que se estaba presenciando en la segunda parte, la verdad que no me lo explico, porque esto pudo costar muy caro.
Negredo comienza sin fortuna y luego está ausente durante todo el partido, a muchos jugadores se les nota cansados y... Gregorio Manzano no mandó a los suplentes a calentar hasta el minuto 70 de partido.
La verdad es que yo no entiendo nada de nada.
Por suerte el que estaba en frente era un Osasuna con muchas bajas.
Y una cosita para terminar, yo firmo ganar siempre por 1-0 aunque no se juegue bien.
Pero este 1-0 no puede impedirnos ver lo que aún hay que subsanar.
Y ya, a 3 de enero, vamos tarde...

Estadísticas del partido Sevilla FC - CA Osasuna.




