Los regalos del Sevilla FC hicieron que el Real de Madrid ganase inmerecidamente en el Ramón Sánchez Pizjuán poniendo así fin a una racha histórica del equipo más grande del sur de España.
Digo bien lo de ganar inmerecidamente, porque el Real de Madrid no fue superior al Sevilla FC, ni mucho menos.
Pero vayamos por parte.
Primero (porque hay gente para todo), comenzaré diciendo que la temporada del Sevilla FC (de sus jugadores y de su entrenador) ha sido no buena, sino buenísima. Salvo algunos lunares (como el partido de ida en Cornellá de la Copa del Rey, con Coke de mediocentro) que a mí me dolió bastante esa manera de tirar una final de Copa.
Pero aunque se caiga en las semifinales de la UEFA Europa League (que no se va a caer), y no se pase del quinto puesto en Liga (que es lo más probable), ha sido una magnífica temporada. Insisto en esto porque seguro que habrá gente que entienda lo que a continuación van a leer a su manera y no de la forma que yo quiero decirlo. Allá ellos.
Dicho lo cual, aquí va mi opinión del partido.
El Real de Madrid ha ganado 2-3 en Nervión porque se le ha regalado mucho.
Regalos al Real de Madrid por parte del entrenador.
Unai Emery no puede darle una ventaja de casi 10 minutos al Real de Madrid para que juegue con un futbolista más. Y digo bien cuando nombro a Unai Emery, porque es él (y no el médico ni Krychowiak) el que tiene que tomar una decisión y no esperar 9 eternos minutos (9 minutos y 15 segundos y no 8 como se está diciendo) que son aprovechado por el campeón de Europa, que es el que estaba en frente y no la Llagostera) para ponerse con dos goles de ventaja en el marcador. Ojo, tampoco los jugadores supieron tirarse al suelo para parar el partido, y los recogepelotas parecían que iban con ellos...
Pero sigo con el entrenador. Mal en el primer cambio de Denis Suárez (que no aportó al partido nada de nada), y rematadamente mal (porque tarda un un mundo en hacerlo) en los otros dos. Si Iborra y Gameiro entran 15 minutos antes el Real de Madrid lo hubiese pasado mucho peor, porque el Real de Madrid se ha dedicado en la segunda parte a perder tiempo, a estar encerrado despejando balonazos con una nerviosera impropia de un equipo con 500 millones de presupuesto. Lo voy a decir de otra manera para que así se me entienda mejor, el Real de Madrid ha estado cagado en Nervión, incluso con el 1-3.
Regalos al Real de Madrid por parte del portero.
Sergio Rico puede ser un gran portero. Y digo que puede ser, porque actualmente no lo es.
La facilidad que ha tenido Cristiano de Ronaldo para hacer tres goles en Nervión (por parte del portero y la defensa) no puede pasar de largo por muy mal que algunos lleven las críticas.
Y ojo, la culpa no es de Sergio Rico, sino del que ficha a Barbosa (ya dije en pretemporada que esto era una broma de mal gusto).
Un equipo que aspira a Champions no puede tener su portería tan mal cubierta, el 80% de los equipos de primera (y lo mismo me quedo hasta corto) tienen más garantía bajo los tres palos que el Sevilla FC.
Y voy a dejarlo aquí porque no quiero ser excesivamente duro hoy. Pero me resulta increíble que la persona que ha acertado en muchas, muchas ocasiones, tenga el puesto de portero y de lateral derecho tan mal cubierto en el Sevilla FC.
Insisto, Sergio Rico podrá ser un gran portero, pero como actualmente no lo es, que se vaya a aprender fuera, y si es posible que se lleve de una mano a Barbosa y de la otra a Beto (lo de su renovación también me merece un capítulo aparte).
Regalos al Real de Madrid por parte del árbitro.
A González González se le ha notado mucho del pié que cojeaba...
Arbitraje sibilino de un señor que debió de expulsar a Sergio Ramos en la primera parte, porque la tarjeta del penalti tendría que haber sido la segunda y no la primera.
Y claro, el Real de Madrid debió de jugar toda la segunda parte con un jugador menos, cosa que no sucedió porque para eso estaba la manita del árbitro en esta, y en otras cosas de un vergonzoso arbitraje que seguramente estará hasta orgulloso de lo realizado.
Son muchos regalos, mucha ventaja para un Real de Madrid que se aprovechó de ello para ganar injustamente en Nervión.
Sin esos regalos, el Real de Madrid no gana ni loco en Nervión.
Aunque con todos esos regalos... los galácticos tuvieron que sudar tinta china (y perder tiempo, y pegar balonazos, y encerrarse, y hasta oler a caquita) para llevarse tres puntos que no merecieron.
En fin, a pesar de ello... el Sevilla FC cayó en el marcador después de casi 16 meses sin perder en su estadio, pero no cayó en pundonor, en valentía... en orgullo.
Todo lo contrario, fue una inyección de sevillismo en vena que tiene que servir para que el próximo jueves el Sevilla FC siga en el camino de su competición, esa que nadie la alcanzó más veces, esa que ya ha venido tres veces a Nervión...
No hay tiempo para lamentarse, los regalos y el Real de Madrid ya es historia.
Ahora los cinco sentidos tienen que estar puestos en la Fiorentina, en lo que será (sin ninguna duda) el partido más importante de la temporada.
Y Nervión tiene que ser un infierno para los italianos.
Y Nervión lo será.
Y rugirá como siempre.
Y llevará a su equipo en volandas para que no sólo derrote a la Fiorentina, sino para lograr una buena renta que ponga con un pié y medio al Sevilla FC en otra nueva final europea.
Y así será.
No tengo ninguna duda ello. Ninguna.
Ahora sólo hay que seguir mirando hacia adelante, porque ya de nada sirve mirar hacia atrás o lamentarse.
Orgulloso de ser Sevillista.
Así que...
¡Vamos mi Sevilla!
¡Vamos CAMPEÓN!
Saludos.
Foto: Manuel Gómez



