Utilizamos cookies que nos permiten ofrecer nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información en: Política de Cookies.

TWITTER @NachoMateosSFC


Mostrando entradas con la etiqueta Jornada 8. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jornada 8. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de octubre de 2010

El Sevilla vence al Athletic con un partidazo de Romaric.




Si hay partidos en los que no hay nada que llevarse a la boca porque carecen de historia, este Sevilla-Athletic tiene mil lecturas, muchos análisis e infinidad de cosas que contar.

Encuentro bonito para el espectador, goles, expulsado, penaltis... y un mal Clos Gómez que no impartió justicia en las tarjetas perjudicando de sobremanera al Sevilla FC.

El encuentro comenzó con un Athletic ambicioso que controlaba y empujaba.
Palop dibuja una gran parada con un balón que iba a la escuadra, pero minutos después Luís Fabiano pierde la ocasión de poner al Sevilla FC por delante en un pase magistral de Renato.

Falló la primera Luís Fabiano pero no así la segunda que se le presentó y puso al Sevilla por delante.
A raiz del 1-0 el equipo de Gregorio Manzano se tranquiliza y pasa a tocar el balón como quiere, traza jugadas y controla el partido.

En una de esas jugadas entre Romaric y Luís Fabiano llega la jugada del penalti en el que Kanouté desde los once metros pone el 2-0 con el que se llega al descanso.

En la segunda parte Diego Capel tuvo el 3-0 en un balón que se marcha a la base del poste derecho de Iraizoz.
El Sevilla FC hacía lo que quería con un Romaric que se ha marcado un auténtico recital como director de orquesta:
“Estoy muy contento por el partido, pero ya está. Mañana hay que seguir trabajando. Ya sabes cómo es el fútbol. Siempre hay que dar lo máximo porque la gente lo olvida todo".

Y fue un soberbio pase de Romaric a la espalda de la defensa del Athletic, significó el 3-0, una auténtica obra de arte, con una preciosa vaselina incluida de un Luís Fabiano que ha vuelto con una tremenda pegada.

Todo hacía prever que el Sevilla se iba a dar un auténtico festín de goles, pero... llegó la expulsión de Fernando Navarro que hizo que el partido en su última media hora tuviese más historia de la necesaria.

Palop tiene que emplearse a fondo en varias jugadas y Llorente gana el primer balón por alto que significa el 3-1 en el minuto 73, y tan sólo tres minutos más tarde el propio Llorente transforma un penalti por manos de Konko y pone el 3-2 en el marcador.

Parecía mentira pero era cierto, y los nervios llegan a una grada que no daba crédito a lo que estaba sucediendo a raíz de la expulsión de Fernando Navarro.
Lo del lateral no tiene nombre porque no ha sabido medir, pero aquí el Sevilla tenía que haber realizado mucho más por cerrar el partido, porque un 3-0 es un buen marcador para no pasar sustos y recibir hasta 3 goles.

El primer gol del Athletic llega por una incomprensible perdida de balón en el centro del campo de Renato, y el segundo tras un pase de Negredo a un jugador contrario proporcionando el contragolpe del equipo vasco.

Pero llegó el 4-2. Kanouté de nuevo desde los once metros por unas manos dentro del área de un defensor del Athletic que devuelve la tranquilidad a la grada y que parece sentenciar por fin el partido en el minuto 78.
Por cierto, a pesar de las tonterías que he escuchado en Radio MARCA, y también a Ismael Medina entre otros, penalti clarísimo como se puede ver en la siguiente imagen, pues el defensor del Athletic le da con la mano al balón cuando el esférico se marchaba hacia la portería:

Ya en el descuento, Gabilondo hace que los más de 40.000 corazones que se dieron cita en el Ramón Sánchez Pizjuán vuelvan a resoplar tras poner en el marcador el que sería el 4-3 definitivo.

Resultado engañoso a todas luces porque el Sevilla FC hizo mucho más que el Athletic.

El equipo de Gregorio Manzano ha jugado una buena hora de partido con orden, intensidad, y una tremenda pegada.
Sólo la expulsión de Fernando Navarro hizo que el partido no continuase por el claro camino que llevaba y se volviese loco de remate.

Un Kanouté impresionante en todos los aspectos, cuando "el alma del Sevilla" es de la partida, el equipo es otro.
Un Luís Fabiano que ha vuelto con una tremenda pegada marcando dos goles y provocando un penalti.
Y un soberbio Romaric que cogió la batuta para ofrecer todo un espectáculo con el balón en los pies. Recital de pases, asistencias y... magia, mucha magia.
Y con una cerrada ovación la grada del Ramón Sánchez Pijuan, puesta en pié, le ha agradecido a Romaric el estupendo, magistral, espectacular, magnífico... partido que ha realizado ante el Athletic.

Tres puntos que vuelven a enganchar al Sevilla FC a los puestos europeos y que nos permite mirar un poco más cerca el objetivo de la temporada: la plaza de Champions League.

.

Visitantes en Latidos de Nervión:

.

Archivos Post de LATIDOS DE NERVIÓN: