El Sevilla FC ha perdido una gran ocasión en Granada para empatar a puntos con el cuarto clasificado de la Liga.
Y es que el Sevilla FC se está acostumbrando a tirar a la basura muchos minutos para luego remontar, pero claro, no siempre sale esa jugada tan complicada en el mundo del fútbol.
Y no sale porque en el fútbol se paga caro darle ventaja al rival, aunque los últimos partidos hayan dicho precisamente lo contrario.
No entiendo que teniendo en la mano la oportunidad de empatar a 65 puntos con el Valencia el Sevilla FC salga sin intensidad en Granada.
No entiendo que nos hayamos acostumbrado a encarar los partidos de esta manera y mucho menos entiendo que no se haya corregido ya.
Y ojo, porque como el jueves salgamos así en San Petesburgo... nos vamos a tirar de los pelos.
El entrenador hoy no ha corregido nada en el descanso, necesitó casi un cuarto de hora de la segunda parte para hacer los dos primeros cambios... y un mundo en el tercero.
Hoy José Antonio Reyes ha estado andando por el terreno de juego durante 93 minutos y Unai Emery ni se ha enterado...
Me gustaría que alguien me dijese de qué sirve dejarnos el alma para conseguir un punto contra el FC Barcelona si ahora nos dejamos dos puntos con un equipo que el año que viene estará en segunda.
Además, los profesionales no pueden salir a jugar un partido (Granada) con la mente puesta en otro (Zenit), porque cuando se sale a disputar un choque pensando en el siguiente al final no consigues nada en ninguno de los dos.
Y ejemplo tengo a puñados...
Destaco a Aleix Vidal, a día de hoy insustituible en la banda derecha del Sevilla FC. Él y Banega en el centro del campo tienen que jugar un partido sí y otro también.
Y por supuesto a la mejor afición del mundo, esos casi 3.000 sevillistas que han estado en Granada dejándose la garganta y estando a años luz de un equipo que no salió como debería de haber salido para disputar un importante partido.
Destaco a Aleix Vidal, a día de hoy insustituible en la banda derecha del Sevilla FC. Él y Banega en el centro del campo tienen que jugar un partido sí y otro también.
Y por supuesto a la mejor afición del mundo, esos casi 3.000 sevillistas que han estado en Granada dejándose la garganta y estando a años luz de un equipo que no salió como debería de haber salido para disputar un importante partido.
Resumiendo que es gerundio.
En Granada hemos llegado tarde al partido, le hemos regalado muchos minutos a un rival que tiene un pie y medio en segunda... y hemos perdido la ocasión de empatar a puntos con el cuarto clasificado de la Liga.
Nos ha faltado ponerle una marcha más al partido, porque la tenemos como ha quedado demostrado al final, pero hemos preferido regalarle muchos minutos a un mal rival.
Lo dicho: oportunidad perdida, tirada a la basura en una jornada que la que el Valencia cayó como se esperaba.
Insisto, espero que el jueves salgamos desde el pitido inicial con una intensidad bien distinta.
Saludos.





